Llevo pensando en el verano desde que acabaron las vacaciones de Navidad, aunque no he pensado nada especial para estas vacaciones… supongo que me las pasaré en casa haciendo lo mismo de todos los años: levantarme tarde, ir a la playa, quedar con amigos y poco más (lo sé, aburrido pero con ello me conformo).
Por cierto, se me había olvidado. Mi nombre es Elena, tengo 16 años y vivo en Canarias, España. Físicamente soy de estatura media (bueno si, un poco más baja), rubia, ojos azules, constitución delgada y con la piel blanca. En fin, sigo con lo que les estaba contando.
Me despedí de mis compañeros y de algún que otro profesor al que le había cogido cariño (muy pocos).
A la salida:
-Bueno, yo me voy ya que tengo hambre. ¿Nos vemos el domingo en la playa no?
TODOS: ¡Sí!
-Adiós, ¡ya nos vemos!
-¡Chao!
Al fin nos despedimos de todos, les dije adiós por última vez antes de girarme en dirección a mi casa cuando…
-¡Ele, espérame!
Elena: Venga tía, hasta en el último día te tengo que estar esperando.
Me paré a esperarla. Estaba graciosísima mientras corría a la vez que me miraba con cara de rencor por haber seguido sin ella. Su nombre es Carla y es mi mejor amiga desde hace ya 7 años, tiene mi misma edad por lo que nos entendemos muy bien, además vive en mi edificio (tres pisos por debajo), es una persona maravillosa, siempre me hace reír y nos lo pasamos muy bien juntas. Tiene el pelo castaño a la altura de los hombros, los ojos oscuros, la piel blanca y es un poco más alta que yo.
Se paró frente mía jadeando por los 3 metros que había corrido (para ella, todo un mundo) así que esperé 5 segundos y comencé a caminar de nuevo.
Carla: ¿Te pasa algo?
Elena: No, ¿por?-me miró con cara de “me mientes”, que se le va a hacer, me conoce demasiado- Está bien, dentro de dos semanas es el concierto de One Direction y… me jode que nuestros padres no nos hayan dejado ir.
Carla: A mí también me jode… saben que es nuestro sueño y parece que ni les importa. Pero no te preocupes Ele, si no vamos al TMHT ya iremos al próximo, ¿vale?- me agarró por los hombros y me dio un corto abrazo, eso me animó.
Llegué a mi casa y con la energía que me quedaba fuí a bajar a Lluvia (mi perrita), después de comer me acosté un rato (como de costumbre) y cuando estaba a punto de quedarme dormida...
(Tocan a la puerta)
Me levanto pensando qué clase de tortura utilizar para la persona que me haya despertado de mi casi sueño. Abro y… cómo no, Carla, no podía ser otra.
Carla: ¡Hola Ele! – encima me saluda con alegría la muy…
Elena: Yo te mato.
Carla: Yo también me alegro de verte, ¿estabas durmiendo no?
Elena: Tú lo has dicho, estaba- recalqué el “estaba”.
Carla: Entonces llego en buen momento- sé que no está bien pero me dieron unas ganas de estrangularla increíbles.
Ya en mi habitación.
Elena: Bueno, ¿a qué debo tu grata visita?- lo dije con tono irónico.
Carla: Nada, estaba sola en casa y me aburría- encima, me despierta porque se aburría…
Nos pasamos la tarde haciendo boberías e imaginando situaciones con nuestros ídolos, cosas como que íbamos a sus conciertos, que nos lo encontrábamos en una playa de aquí (algo completamente imposible) etc. El sonido de la puerta interrumpió nuestra imaginación, era mi madre y… ¿Susi?
Carla: ¿Mamá?, ¿qué haces aquí?
Susi: Vine a hablar con ustedes sobre un asunto importante.
Por la expresión de mi amiga creo que pensó lo mismo que yo. ¿Nos van a echar la bronca?, pero… ¿por qué?
Inma: (mi madre) –Bueno niñas, ¿recuerdan que no les dejamos ir al concierto? – Muy bien mamá, metiendo el dedo en la llaga.
Carla y yo: Si.
Susi: Pues lo hemos estado hablando y creo que con lo que les vamos a proponer nos lo van a perdonar- mi amiga y yo nos miramos extrañadas pero a la vez con curiosidad- ¿Preparadas?
Carla: Venga mamá…
Susi: ¿Qué les parecería si hubiésemos cambiado de opinión?- mi cara y la de Carla se llenaron de luz y nos miramos a pique de llorar.
Inma: Esperen, eso no es todo- ah, ¿que hay más?- También les dejamos viajar a la ciudad esa a la que querían ir hace un tiempo.
Ya en mi habitación.
Elena: Bueno, ¿a qué debo tu grata visita?- lo dije con tono irónico.
Carla: Nada, estaba sola en casa y me aburría- encima, me despierta porque se aburría…
Nos pasamos la tarde haciendo boberías e imaginando situaciones con nuestros ídolos, cosas como que íbamos a sus conciertos, que nos lo encontrábamos en una playa de aquí (algo completamente imposible) etc. El sonido de la puerta interrumpió nuestra imaginación, era mi madre y… ¿Susi?
Carla: ¿Mamá?, ¿qué haces aquí?
Susi: Vine a hablar con ustedes sobre un asunto importante.
Por la expresión de mi amiga creo que pensó lo mismo que yo. ¿Nos van a echar la bronca?, pero… ¿por qué?
Inma: (mi madre) –Bueno niñas, ¿recuerdan que no les dejamos ir al concierto? – Muy bien mamá, metiendo el dedo en la llaga.
Carla y yo: Si.
Susi: Pues lo hemos estado hablando y creo que con lo que les vamos a proponer nos lo van a perdonar- mi amiga y yo nos miramos extrañadas pero a la vez con curiosidad- ¿Preparadas?
Carla: Venga mamá…
Susi: ¿Qué les parecería si hubiésemos cambiado de opinión?- mi cara y la de Carla se llenaron de luz y nos miramos a pique de llorar.
Inma: Esperen, eso no es todo- ah, ¿que hay más?- También les dejamos viajar a la ciudad esa a la que querían ir hace un tiempo.
Elena: ¡LONDRES! – ahora sí, mis ojos se llenaron de lágrimas. Dios, ir a Londres era mi sueño no me puedo creer que vaya a ir y encima también iba a ver a los chicos en concierto, que era mi segundo sueño… Fui enseguida a abrazar a Carla que estaba también muy emocionada, pero no nos duró mucho…
Susi: Eh eh eh, aún no hemos terminado- ¿MÁS?- Aquí os dejo la parte difícil, tenéis que elegir.
Inma: O Londres o el concierto.
Carla y yo: ¡¿CÓMO?! –Vale, me está dando un amago de infarto… ¿cómo se les ocurre hacernos esto?
Inma: Bueno, les dejamos que se lo piensen, ¡animo chicas! – encima con recochineo.
Después de irse nuestras madres se produjo un silencio que en vez de segundos parecieron durar días…
Susi: Eh eh eh, aún no hemos terminado- ¿MÁS?- Aquí os dejo la parte difícil, tenéis que elegir.
Inma: O Londres o el concierto.
Carla y yo: ¡¿CÓMO?! –Vale, me está dando un amago de infarto… ¿cómo se les ocurre hacernos esto?
Inma: Bueno, les dejamos que se lo piensen, ¡animo chicas! – encima con recochineo.
Después de irse nuestras madres se produjo un silencio que en vez de segundos parecieron durar días…
NARRA CARLA
Nos pegamos el resto de la tarde caminando por toda la habitación y pensando histéricas sobre qué elegir, tanto Elena como yo deseábamos con todas nuestras fuerzas ir a ambas cosas pero nuestras madres nos lo habían dejado muy claro, o una u otra.Yo sabía todo lo que Londres significaba para Ele, pero también todo lo que One Direction significaba para ambas y la idea de ir con ella a Londres me hacia muchísima ilusión, era todo un dilema.
Pero al fin nos decidimos por…
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